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¿Existirá el infierno?



¿Será verdad que existe el infierno o es un invento de la Iglesia para dominarnos a través del miedo? ¿Será cosa de niños o de otra época creer en su existencia? ¿A ti qué te parece?
Quienes desean vivir sin Dios en la Tierra, pueden hacerlo; pero, ¿dónde seguirán viviendo después de muertos? ¿Dónde van los que desean odiarlo eternamente? ¿Habrá un lugar reservado para ellos?
Sí, el infierno. Un estado donde la ausencia de Dios es absoluta, donde todo es terror y muerte. De no existir, éstas almas no tendrían donde vivir. Dentro de esta lógica, ¿no te parece lógica la existencia del infierno? ¿Verdad que sí?
Yo pensaba como tú, hasta que descubrí que no es un invento, cuando personalmente lo vi. Cuando escuché aquellos gritos y sentí el penetrante olor a muerto en todo mi cuerpo.
Influido por el decir de la gente y la televisión yo viví sin darle importancia a la existencia del fuego eterno. Yo fui uno de los que pensó que era un invento de la edad media y no lo tuve en cuenta.
Pero después descubrí que ya Cristo, estando en la tierra, habló con frecuencia del “fuego que no se apaga”, reservado a quienes al fin de sus vidas no quieren vivir junto a Dios.
“Estén preparados y vigilando, ya que no saben cuál será el momento. Estén despiertos, ya que no saben cuando regresará el dueño de casa. Puede ser al atardecer, o al canto de gallo o de madrugada. No sea que llegue de repente y los encuentre dormidos. Lo que les digo a ustedes, se lo digo a todos: estén despierto”, nos dice Jesús en Marcos 14, 33-35.
No te lo digo para asustarte, sino para que recapacites.
Si quieres saber cómo continúa esta historia, te inivito a leer mi libro: «Cómo darle Sentido a tu Vida».