Seleccionar página

NO SÉ QUÉ HACER: ¿lo perdono y me caso?

Querido Pablo:
Mi novio, con el que llevaba 4 años y medio y con quien me pensaba casar, me fue infiel con una ex-novia y la dejó embarazada. El dice que va a responder por ese hijo, pero que quiere que yo lo perdone porque me ama a mi y se ha dado cuenta que no me quiere perder. Yo lo adoro, pero siento que no voy a ser capaz de llevar esto toda la vida. No se qué hacer.
Querida Amiga:
Veo aquí dos inquietudes. Por un lado la cuestión de la infidelidad y por otra parte, el posible casamiento. Y finalmente una arista esencial que seguro te sorprenderá.
Me parece que lo más saludable es comenzar por “aceptar” la infidelidad y hacer un esfuerzo para “perdonarla”. Desde luego que este paso será doloroso, pero a su vez, muy sanador. Y es imprescindible que lo des.

Ya verás que, si logras perdonarlo con el corazón, te sentirás liberada y mucho mejor. Gran parte de la tristeza que sientes ahora es fruto de la decepción, pero fundamentalmente del rencor que esta causa. Entonces, lo primero sería perdonar.
Ahora veremos lo del matrimonio.

Esto exige un análisis objetivo y profundo de tu novio. Debes verlo como futuro esposo. Desde esta óptica analizar su comportamiento, no para juzgarlo, sino para elegir correctamente. En el libro: Cómo Encontrar el Amor de tu Vida yo desarrollo en detalle en qué hay que fijarse para no equivocar en una decisión de tanta importancia. Yo te recomiendo que lo leas detenidamente. Es una historia de amor que te atrapará y te gustará mucho.
Volviendo a tu situación:
Hay que tener en cuenta que su infidelidad ha traído como consecuencia: una nueva vida. Es decir que tu novio, ya no es la misma persona que conociste y de la cual te enamoraste: ahora es padre. Su vida, aunque aparenta ser la misma, ha cambiado definitivamente. De manera radical. Ya no es el mismo.
Teniendo esto en cuenta y, tratando de ser lo más sincera posible, pregúntate: ¿Esta persona, demuestra ser lo suficientemente RESPONSABLE Y MADURO para contraer matrimonio y formar una familia? ¿Esta “nueva persona” es la que yo quiero para el resto de mi vida?
Y aquí aparece la sorpresa: tú libertad. Sólo tú y nadie más que tú decidirá si contrae matrimonio con esta nueva persona para el resto de su vida o no. Tú decides.

Pablo Córdoba.

Espero haber ayudado con mi respuesta a que puedas tomar la decisión acertada.