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Por: María José Mancino

(AA) El amor, específicamente el amor conyugal, está amenazado por todos los sectores de la sociedad, los medios de comunicación, los espacios socioculturales, las políticas de estado y finalmente por nosotros mismos.

A nivel psicológico-emocional, la cultura del narcisismo y el «ombligismo» intenta convencernos acerca de la comodidad de quedarnos en la frontera del yo y no mantener vínculos comprometidos y estables.

¿Fidelidad y compromiso con mucho humor y alegría?

El amor conyugal es justamente eso, la alegría de ser exclusivo, fiel y feliz. Esto requiere de una buena dosis de voluntad, compromiso y de pensar un poco más en esa persona que se supo elegir. La identidad de la persona, que ha comenzado valientemente el camino del amor, se fortalece, desarrolla y madura más.

El miedo a perder ese terrible perímetro de hedonismo, desaparece. Es aquí donde se gana la primera lucha: trascender los límites de uno mismo para ser originales y creativos. Pongamos al amor de moda, sin miedo y sin tapujos, atrévete a decir: “Sí quiero”.


Dra. María José Mancino

Medica Psiquiatra
Master en Psiconeuroinmunoendocrinologia