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Me quedaría mucho más claro si me pruebas racionalmente que Dios existe. Se acabaría el problema. Eso sí: si no me demuestras su existencia con la razón; rechazo definitivamente la idea de Dios y no tocamos más el tema.
Nadie ha podido probar la existencia de Dios exclusivamente con argumentos de la razón. Y tampoco se ha podido comprobar lo contrario… …Esto no quiere decir que creer en Dios sea un acto irracional.
–Sería más fácil si con la mente…
No se lo puede abarcar completamente con la razón. Su existencia escapa a la inteligencia humana. Está más allá. De todas maneras, que Dios sea ininteligible o inexplicable razonablemente no quiere decir que sea inverosímil. Esto es lo que realmente importa.
¿Aunque no exista hay que creer en Él? …No me parece correcto.
–Estás apresurándote. Inverosímil no quiere decir falso. Se puede creer en Él precisamente porque es absolutamente verdadero –afirmó la Fe.
–Aún hay muchas cosas que no entiendo. Por eso creo que no existe. Y si existiera y si se pudiera conocer; para mí seguiría siendo un misterio imposible de entender.
–Hay tantas cosas que existen aunque tú no las comprendas… Cuidado con lo que vayas a hacer. El hecho de que te resulte inexplicable no justifica que lo rechaces o que niegues su existencia. Hay una cantidad de verdades científicas que aceptás sin comprenderlas y, sin embargo, no las rechazas.

Aceptar la existencia de Dios y darle un lugar en mi vida sería aceptar que debo cambiar. Pero, como no quiero dejar de hacer ciertas cosas, me refugio en la idea de que no existe; ya que no se lo puede explicar con argumentos de la razón, ni conocer por completo. Me excuso y lo niego.

Si esa fuera la única forma de conocer a Dios; estarías excusado.

Sin embargo, no te confundas. Que no se pueda explicar razonablemente no quiere decir que no exista. Que no lo puedas comprender con tu mente no quiere decir que lo puedas rechazar y excluir de tu vida. Atento, por que son dos cosas diferentes

Pablo Córdoba
Tu amigo escritor