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Autor: Pablo Córdoba
–Aunque vivas en un mundo lleno de incertidumbre y de cambios, si quieres ser feliz; primero tendrás que ser fiel -me dijo la Fidelidad, en tono ameno.

–¿Fiel, yo? No. No nací para eso. Tampoco quiero vivir una vida heroica. Soy una persona común y corriente sin grandes virtudes… La fidelidad es…

–Es una virtud para todos. Para ser fiel no es necesario tener dinero, ni doble apellido, ni estudios especiales… Es la cualidad propia de quienes son constantes, de quienes perseveran en el cumplimiento de sus quehaceres y en la persecución de sus fines. La fidelidad es la fuerza que anima a quienes, pese a las dificultades y vicisitudes de la vida, son leales a sus sueños y aspiraciones.

–Es lo que te quería decir… Algo pasado de moda, cosa de otros tiempos… Las personas de ahora no tienen ideales, sueños, ni nada que se les parezca. Se vive el presente tal como se impone y se acabó el problema.
Las cosas se hacen como salen y, si no se hacen… se compran hechas. Hoy nadie es fiel a nada; no hay estabilidad. No se respeta la palabra, ni los compromisos. Ni siquiera los empleos son estables. Todos los matrimonios se separan, nadie se casa…

…Cuántos curas dejan las sotanas para irse con las mujeres de sus parroquias… Discúlpeme que te lo diga de una, pero la fidelidad está totalmente pasada de moda.

–Te estás equivocando. No está pasada de moda. Son muchas las personas que se esfuerzan por hacer con amor, de la mejor manera posible, sus tareas cotidianas.

Si quieres abandonar; estás a tiempo. Esto no es para cualquiera. Si no estás dispuesto a vivir la fidelidad; cierra el libro, deja tu historia personal y empieza a leer otra historia.
Esto no es para mediocres que permanecen de brazos cruzados, lamentando no poseer tal o cual virtud. Sino personas que están dispuestas a mejorarse a sí mismas, a ser perseverantes en sus quehaceres diarios y en la persecución de sus objetivos y metas.
¿O tú también piensas que la fidelidad está pasada de moda?

Pablo Córdoba.