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Pablo:

Me preocupa un sobrino que tiene HIV. Se casó y se desencadeno la enfermedad. Al mes, fue abandonado por la esposa. Hoy esta internado hace un mes, tiene menengitis.
Fui, hablé de la reconciliación con el Señor, pero no me escuchó. En la planta baja de su casa funciona una iglesia o culto y se aferró a ellos y no adelanto en nada. La familia está dividida, todos creen en algo distinto y en fin, a Dios no lo ven.
Algo esta queriendo el Señor, pero no sé qué. ¿Me podrías ayudar a entender esta situación? ¿Cómo debo comportarme? ¿Qué debo hacer?
Que Dios lo bendiga. Clelia

Estimada Clelia:
Esta muy bien que te preocupes y te ocupes de la salud física y espiritual de tu sobrino. Sobre todo de la espiritual. Pero debes comprender una cosa: Dios respeta la libertad del hombre, inclusive cuando el hombre elige el rechazo.
Es como un juego amoroso, algunas veces dramático, donde Él trata de hacernos suyos. Pero siempre respetando nuestra libertad. Con un respeto misterioso, infinito. Podría apoderarse de nosotros, obligarnos a creer en Él, poro no le interesa. Él quiere amor. Quiere una entrega libre y total.
Nos busca incansablemente en la adversidad y en la alegría. Siempre nos busca.
Digo esto para que comprendas que si tu sobrino rechaza a Dios, es por que Dios, a pesar del dolor que le cause, se lo permite. Por que ni Él, ni nosotros, podemos obligar a nadie a creer.
Entonces lo primero que te digo es que no te desanimes y aceptes la decisión de tu sobrino de rechazar a Dios y a su Iglesia.
En segundo lugar debes comprender que ante una situación tan difícil es “lógico” que tu sobrino opte por una opción que le promete una solución segura y al corto plazo, más cuando su familia está dividida y algunos alejados del Dios verdadero.
Entonces, paciencia. No pierdas la paz, reza por tu sobrino y por la conversión de su alma. Dentro de tus posibilidades procura de colaborar, tener gestos de cariño con él y con el resto de la familia. Pero en ningún momento pierdas la paz.
No pierdas las esperanzas que te vean confiada, con una alegría serena y esperanzadora, para que en caso de cambiar de actitud no dude tu sobrino en pedir tu ayuda.
Espero haberte ayudado a encontrar la paz en esta situación complicada, Pablo Córdoba.


DESEO HACERLE UNA CONSULTA A PABLO CÓRDOBA