Seleccionar página

Y tú, ¿adónde irías si esta noche mueres?

 
Después de morir cada alma recibe su destino eterno. Quienes están en condiciones de entrar en el Cielo lo hacen inmediatamente. Y, quienes necesitan una purificación, ya que nada impuro puede acceder a él, van al Purgatorio.
Esas almas, mientras aguardan el encuentro definitivo con Dios, los ángeles, los santos y sus seres queridos, se purifican. Una vez purificadas pueden entrar al Paraíso eterno. Donde todo es bello y armonioso.
Ahora bien, ¿qué ocurre con quienes no desean estar con Dios, con quienes lo rechazaron en vida y lo repudian también en la posteridad? ¿Los que no están arrepentidos ni dispuestos a adorar a Dios?
Para ellos existe el infierno. Un estado donde reina la maldad, por que la ausencia de Dios es absoluta. Donde no hay esperanzas, por que no existe la posibilidad del perdón.
¿Y tú? ¿Dónde irías si esta noche murieses? ¿Estás en condiciones de ver el rostro de Dios y de entrar al Cielo o necesitas purificarte durante un tiempo antes de entrar en su Gloria?
No te habías detenido a pensar que pasaría contigo. ¿Te gustaría hacerlo o tienes miedo? Si quieres profundizar sobre estos asuntos, te invito a leer mi libro-digital: «Cómo Encontrarse con Dios». No te lo pierdas.
 
Pablo Córdoba
Tu amigo escritor