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Primer día, viernes 3 de febrero.

 
1. Nos ponemos en presencia de Dios
Comenzamos este triduo, poniéndonos en presencia de Dios, haciendo la señal de la Cruz y diciendo: “en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén”.
 
 

2. Oración inicial:

«Señor, tu palabra dice que los hijos son Bendición, te pedimos que bendigas mi familia y a mi vientre lo llenes de vida.
También has prometido que en tu tierra no habrá mujer estéril o que aborte, Señor quienes ponemos nuestra confianza en Jesús somos tus hijos y tu familia, tu pueblo, por eso estas promesas son para nosotros.
Señor, derrama tu agua en este suelo sediento y danos una descendencia y bendice a nuestros retoños. Nos ponemos de acuerdo con tu palabra que es vida, y en ella nos paramos firmes.
Nada nos podrá voltear. Las dudas o mentiras que lleguen a nuestras mentes no dejaremos prosperar, porque solo en tu palabra ponemos nuestra fe y no importa lo que pase o como se vea en lo natural, te creemos por sobre todas las cosas.
Señor, prometemos criar al hijo que nos envíes en el amor y respeto a ti y nos comprometemos a enseñarle tus caminos y a educarlo en la Verdad de tu Palabra.
Te agradecemos Padre porque nos escuchaste y estamos listos para recibir a nuestro hijo.»
Amén.
 
 
3. Tema de hoy:
Acto de contrición.

Reflexión del día:
¿Verdad, Señor que no eres lo más importante de mi vida? ¿Verdad, qué estoy tan pendiente de mis cosas y mi situación que me acuerdo muy poco de Ti?
¿Verdad que acudo siempre a pedirte y reclamarte lo mismo?
Perdón Señor, ya que me olvidado que soy tu hija, que eres mi Padre y que me amas con locura. Perdón, porque veo solo lo que me falta, lo que no tengo, lo que me gustaría tener y para peor, te lo exijo, como si fuera un derecho.
Perdón Señor, porque me he olvidado que Tú eres el dueño de la Vida, que Tú decides a quien dársela y a quién no. Perdón, Señor porque en mi desesperación he acudido a pedir ayuda lejos de Ti, en videntes, brujas, adivinos, chamanes, cartas, conjuros, tarot, etc…
Me doy cuenta, Señor que por momentos me dejo vencer por el desánimo, por aquello que me falta y no te agradezco todo lo que me das: mi cónyuge, mi hogar, mi salud, mi profesión, mi empleo, mi s padres, mis hermanos…
Perdón Señor, porque hace tanto que no me Confieso, como Tú lo quieres, a través del Sacramento de la Confesión y con un Sacerdote. Perdón Señor, por mi soberbia, por creerme auto-suficiente y creer que todo está en mi voluntad y en mi mente.
Perdón Señor…
Nota final:
Tú sabes mejor que nadie, cual es ese pecado que vienes arrastrando de años, ese que tienes en el fondo del corazón, escondido. Ese que nunca te atreviste a decírselo a nadie, que lo ocultas, lo disimulas y aunque quieras olvidarlo no lo consigues: díselo a Dios, ahora.
 
 
4. Propósito del día:
Buscaré papel y lápiz para hacer un buen examen de conciencia, dejando por escrito todas las veces que he ofendido a Dios, pecando.
Puede ser desde mi última confesión (no importa que hayan pasado muchos años) o bien un examen general de toda mi vida.
Iré a mi Parroquia y averiguaré cuándo y con qué Sacerdote, podré hacer una Confesión General de todos mis pecados. Y la haré cuanto antes.
 
 
5. Oración final
Termino este día de preparación, rezando a Nuestra Señor de la Leche esta oración.
Click aquí para ir a la oración