Seleccionar página

 

Ana María, pregunta:
Hola, Pablo:
Tiempo atrás te preguté: ¿qué les debía enseñar a mis hijos sobre la masturbación? Hoy te quiero consultar por un tema diferente.
Mira yo quiero preguntarte esto: ¿por qué mucha gente dice que venimos del mono? La ciencia dice eso. Pero, la religión dice que venimos de Dios Padre?
Gracias por adelantado y sobre todo por leer mi pregunta

 

Pablo Córdoba, responde:
A primera vista, tu pregunta, no tiene relación con la pregunta anterior. Es decir con la sexualidad. Pero está íntimamente relacionada. Podría ser el punto de partida para comprender la sexualidad humana.

 

Acompañame, con este razonamiento y lo verás:
1. Si decimos que el hombre es un mono “evolucionado”, estamos diciendo que es un animal “mejorado” y que, lógicamente debe vivir la sexualidad como lo que supuestamente es: un animalito.
En consecuencia la sexualidad humana está condicionada por el instinto sexual y, puede ser vivida, según su antojo o conveniencia, de cada uno.
2. Si decimos que el hombre es una criatura creada por un Ser superior, que lo creó a imagen y semejanza, Suya. Estamos diciendo que el hombre no es un animal, sino una persona sexuada, creada para el amor.
En consecuencia su sexualidad no está condicionada por el instinto sexual, sino sometida a la inteligencia y la voluntad hombre. Y orientada al amor.
Quienes entienden que el hombre viene del mono no ven con asombro que el hombre haga «monerías» o «animaladas» con su sexualidad, que la viva casi de una manera instintiva, regida por sus apetencias sexuales y que utilice la inteligencia, para evitarse la consecuencias no deseadas: embarazos y enfermedades de transmisión sexual.
Quienes entienden que el hombre viene de Dios, ven con tristeza que los hombres vivamos la sexualidad como animales, de un modo distinto del establecido por el Creador: La sexualidad está para que varón y mujer puedan unirse, en expresión de amor y, puedan pro-crearse. Es decir originar la vida de sus hijos.
De los diferentes modos de entender el origen del ser humano, se desprenden dos visiones sobre el mundo y la sexualidad antagónicos.
Unos entienden al hombre como un animal inteligente que goza con una libertad absoluta, sin límites. Otros lo entienden como un ser personal cuya libertad debe estar orientada al amor y no a sus caprichos personales.
Puedes, con libertad, optar por la postura que consideres más adecuada y vivir tu sexualidad: como un animalito o bien como una persona. Las consecuencias están a la vista de todos y no hace falta que me explaya en ellas.
A modo de broma suelo decirles a mis alumnos. Es verdad… tengo cara de mono. Soy bastante parecido a los simios. Pero que me disculpen mis «primos lejanos»… pero soy no soy un mono, ni me gusta andar haciendo monerías.
Puesto a elegir, prefiero CREER que fui creado por Dios y que se me dio un sexualidad para que me pueda unir con mi esposa, hacernos una sola carne y juntos, procrear nuestros hijos. Que serán hijos de Dios y no de los monos (sonrisas).
Eso es lo que les enseño a mis hijas y a mis alumnos.

Gracias por tu pregunta, Pablo Córdoba.